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La construcción de TransMilenio por la calle 26 presenta un atraso cercano al 50 por ciento.
De esta forma explicaron los cobros que le reclaman al Distrito por sobrecostos en gastos.
"Nosotros no estamos cobrando nada. Enviamos esa contabilidad, que tiene un rigor único, donde están las facturas en todo sentido, y ellos (el IDU) son los que deciden qué pagan y qué no".
Desde pollo asado hasta mil millones de pesos en buses le exigen los Nule al Distrito.
Dicen que la Alcaldía debe responder por sobrecostos en gastos. El IDU estudia respuesta.
En un documento de 50 folios, conocido por EL TIEMPO, la Unión Temporal Transvial detalla uno a uno los rubros que, según la firma contratista, el IDU le debe reponer por los sobrecostos en los que ha incurrido durante la construcción de los tramos 3 y 4 de la fase 3 de TM en la calle 26.
Estas son las reclamaciones:
- Pagos por compra de libros.
- Gastos en las pastelerías Florida, Madeleine y pollos La Riviera y Surti Aves de la 22.
- Factura del sitio de rumba Salto del Ángel.
- Polichadas de vehículos.
- Recibos de tiquetes aéreos.
- Consumos en Frutidelicias, Sopitas y Brasas y Pastel Speed.
- Facturas de droguerías, panadería Karen, Cigarrería El Parque y restaurante Snedden.
- Pagos al paradero AutoMelgar Tolima.
- Recibos de compras de vestidos en White Collection.
- Facturas por reparaciones locativas.
- Intereses por mil millones de pesos.
- Horas extras sin justificación.
- Incapacidades.
- Pago de bonificaciones.
El jueves de la semana pasada, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) recibió una extensa comunicación de la Unión Temporal Transvial que desde ya promete avivar la polémica por la accidentada construcción de TransMilenio por la calle 26.
En el documento, Transvial (del que hace parte el Grupo Nule) anuncia que ya inició la reclamación para que el Distrito les reconozca de inmediato cerca de 50.000 millones de pesos por el desequilibrio económico que les ha causado este contrato.
La suma, dicen, corresponde a los sobrecostos en los que han incurrido por seis conceptos específicos: gastos administrativos, financieros, de gestión ambiental, firma de actas de vecindad, déficit presupuestal y hasta por parálisis de maquinaria.
Y justifican cada uno de ellos en un documento de 18 páginas, firmado por Rafael Hernández, representante legal de Transvial.
El cobro dejó desconcertado al IDU que aún no define si declara la caducidad de este contrato que presenta un atraso de cerca del 50 por ciento.
Por eso, el Distrito le acaba de pedir a Transvial que entregue los soportes de los cobros.
Papelería, EPS y pollo
El sobrecosto administrativo -más de 8 mil 400 millones de pesos- está justificado en el hecho de que el contrato no se ha desarrollado conforme a los términos inicialmente pactados, luego de ser firmado en la Alcaldía de Lucho Garzón.
Incluso, aseguran que el anticipo se les desembolsó un año después de iniciado el contrato y cuando ellos ya habían incurrido en gastos por más de 14 mil millones de pesos.
También señalan que el contrato fue subvalorado y que han perdido casi 5 mil millones de pesos porque su maquinaria estuvo subutilizada por meses. Si bien estos ítems están siendo evaluados, lo que llama la atención es el cobro de papelería, lubricantes, gasolina, restaurantes, artículos de aseo, celulares, pago de horas extras, vacaciones, mercados, parqueaderos y hasta un pollo asado.
Además, del monto total, hay cerca de 600 millones de pesos que no están justificados y mil millones más corresponden a desplazamientos en TransMilenio.
El IDU está evaluando cada uno de estos cobros y sus soportes para entrar a negociar cuánto de esos 15 mil 800 millones le devolverá a Transvial.
En su momento, la interventoría habló de presuntos problemas de recursos de Transvial para desarrollar la obra.
Fiduciaria reclama derechos
Pero esa no es la única sorpresa en esta polémica.
EL TIEMPO conoció que la fórmula para destrabar las obras de la calle 26 no dependería exclusivamente del IDU, Transvial, los Nule, la aseguradora Segurexpo y la interventora Intercol. La solución no podría ponerse en marcha si no se cuenta con la Fiduciaria de Occidente, una entidad financiera a la que el Grupo Nule -a través de Transvial- le cedió los derechos económicos del contrato de la calle 26. Dicha cesión recibió el visto bueno de la directora del IDU, Liliana Pardo, quien firmó una carta en ese sentido, el 19 de julio del 2008.
Según expertos consultados, eso significa que a la hora de discutir la alternativa para reactivar los trabajos, la Fiduciaria de Occidente deberá ser escuchada, pues a esa entidad va a parar un porcentaje de la facturación de los trabajos de la calle 26.
Los Nule, a través de uno de sus abogados, no precisó el monto que se gira a la Fiduciaria. Finalmente, esta entidad es la encargada de pagarles a las diferentes compañías financieras que otorgaron préstamos a Transvial.
Este diario se comunicó con la Fiduciaria de Occidente, pero no fue posible hablar con su representante.
No obstante, en una carta enviada el 2 de febrero a los Nule, la Fiduciaria señala que cualquier negociación adelantada con el Distrito para recuperar los trabajos deberá estar "precedida" de su "autorización y aceptación".
Sobre este punto, el IDU respondió a EL TIEMPO y señaló que la cesión hecha por Transvial a la Fiduciaria es un " negocio privado celebrado entre dos particulares".
La entidad afirmó que "la cesión del contrato implica que el objeto del mismo y las obligaciones las ejecutará un particular que no tiene ningún vínculo con la fiduciaria"



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